lunes, 8 de febrero de 2010

Deuda #2: El crimen perfecto

Así es, queridos lectores. Una deuda más de opinión tiene que ver con el sonadísimo caso de Salvador Cabañas, futbolista paragüayo del equipo de primera división de México, propiedad de Televisa y famoso por perder la mayoría de las veces: el Club América.

Caso por demás curioso este del deportista: una madrugada de un lunes de enero, alguien le disparó en la cabeza en el interior del baño de hombres de uno de los más prestigiados centros nocturnos de esta ciudad capital: el tristemente célebre "Bar-Bar"

Curioso porque el famoso lugar era punto de reunión obligado para la gente más nice de la sociedad capitalina: en ese sitio los clase medieros sabíamos que no entraba cualquier hijo de vecino, ya que resguardado por simiescos cadeneros como en casi todo centro VIP, sólo entraba gente con buena pinta y que pudiera pagar un nada accesible cover y un poco más que excesivo costo de consumo en el interior. Por eso, los ciudadanos comunes como esta que escribe, pasábamos frente a la fachada de este sitio desde nuestro transporte público e imaginábamos la vida nocturna que en su interior seguramente se ponía buenísima.

No es casual entonces que en mencionado espacio se pudiera encontrar fácilmente a un jugador famoso que no entrena los lunes, y a un joven empresario con guaruras, muy amigo del gerente del lugar, cuya cuenta esa noche arañó los 17 mil pesos* y que fue registrada como "cortesía de la casa"(víctima y agresor, respectivamente).

El caso tiene las características de cualquiera de los mejores programas de detectives como La Ley y el Orden, y la información del mismo nos las han ido dando a cuentagotas desde todos los medios de comunicación habidos y por haber -a una amiga le llega el estado de salud del futbolista directamente a su celular-.

¿Qué tiene el "Caso Cabañas" que a todos ha atrapado? Bueno, si lo vemos fríamente, tiene todo para ser un exitazo mediático, un entretenimiento asegurado para el pueblo que ha seguido la telenovela del atentado que afortunadamente no mató al futbolista. Permítanme hacer un recuento de datos:

-El mismo día en que fue baleado, alguien publicó una supuesta foto del recién herido (la sangre vende, y mucho, ya lo sabe usted). Luego dijeron que era un montaje, pero mientras tanto, ya había vendido muchos periódicos y revistas.

-El Bar-Bar tenía cámaras de vigilancia en su interior, así que se había grabado una parte muy cercana a los baños en donde se veía al agresor, una escultural rubia, el futbolista y su mujer. También estaba el supuesto co-partícipe de los hechos, a quien la policía confundió en el video con un criminal que ya estaba preso hacía varios días... el tono gracioso de la nota fue ver al Procurador de Justicia pidiendo disculpas por haberse equivocado...una vez más. Por desgracia esta policía nuestra parece de mentiritas...

-Luego una mujer famosa por sus curvas y por haber pertenecido a una de las emisiones del Big Brother en México, anuncia que el supuesto agresor es el padre de su hija... carcajada que nos conecta directamente a la prensa rosa y de espectáculos... que si sí es, que si no es, que si así se llama, que si no...

-Por si fuera poco, al mentado JJ, el joven empresario que no fue cateado al entrar al bar por ser amigo del gerente, entrando por lo tanto armado; nadie sabe dónde está ni cuál de sus tantas identidades pueda estar usando para huir de la justicia. ¡Vaya, que ni Leo DiCaprio en “Catch me if you can”!

-Y bueno, si nos vamos al asunto serio, un relajo con la bala que hasta este momento sigue alojada en la cabeza del pobre hombre, todo un caso médico que hará del especialista que lo atiende toda una eminencia bien cotizada si logra salvarle la vida como al parecer lo ha estado logrando. Los informes médicos no se quedan atrás en rating, y hasta clases de neurología nos dan los noticieros para que entendamos con peras y manzanas lo que está haciendo el doctor que lleva el caso.

-¿Creía usted que eso esa suficiente? ¡Pues no! Actos de fervor religioso y fanatismo pambolero han sido nota del día también, gente que duerme afuera del Hospital Ángeles del Pedregal, en donde alguna vez tuve la oportunidad de trabajar, y que es uno de los más caros de la ciudad...por supuesto que al no poder contribuir con una ayudita económica pa'l jugador Cabañas, la afición le brinda su apoyo moral: escenas que me conmoverían si no supiera que toda esa gente no tiene una vida propia, y como ellos, muchos sólo esperan que a otro le pase algo para que su triste existencia empiece a cobrar sentido. Misas en estadios, veladoras, rezos, familias enteras derramando lágrimas mientras visten la chillona playera amarilla con azul y ostentan letreros de apoyo o fotografías de quien ahora llaman "su ídolo".


¿No cree usted que este caso tiene mucho de perverso y loco? Pero es tan interesante que hasta yo estoy escribiendo de él en mi blog, y aún no termino.


La gente realmente se ha unido a la causa Cabañas, y advierto que usaré un tono sarcástico a continuación, para no confundirlos: la telenovela sobre la situación en Haití ya no está tan interesante como esta que llegó para volverse un clásico: hay que ver qué dice el médico, se aprende de medicina y descansa el alma al saber que el herido va progresando, vemos a la banda americanista demostrando como siempre por qué es la mejor afición del mundo, por su gran corazón, por su entrega al equipo... y si no se es americanista, se respeta que haya una vida en juego y tal vez uno haría lo mismo si estuviera internado alguien del equipo al que le uno le va. Y si se odia al equipo del América (como hay muchos), de todas maneras se sigue morbosamente la noticia, no importa si sana o no, importa saberse la novela al dedillo y enterarse de qué va a pasar en el capítulo de hoy.


Ah, pero tampoco hay que descuidar el avance de la justicia, Salvador Cabañas es un ídolo del pueblo, y no vamos a descansar hasta que se castigue al culpable. Aquí seguiremos entretenidos con este asunto, pues no vale la pena hablar de los jóvenes acribillados en Chihuahua ni de la violencia en Ciudad Juárez, al cabo eso es cosa de todos los días y la vida de Chava no tiene precio. Con que se encuentre al JJ y se resuelva este caso que ya quisiera haber escrito Alfred Hitchcock, nos damos por bien servidos. La guerra contra el narco no se va a acabar todavía, aún queda mucha sangre que nos van a dar de comer los periódicos todos los días por mucho tiempo porque ni quién detenga al Presidente, ahora Chava es lo que importa, mientras en todos los noticieros no se deje de hablar dél.


Qué tristeza me da la gente, qué afán de darse topes ante el bombillo cuando justo detrás del mismo está la ventana para poder salir, aunque claro, está más lejos y es más peligrosa... ¡y con los ventarrones que se han visto últimamente...!

*1,289.03 USD al día de hoy

Deuda #1: Haití

Después de un tiempo de estar ausente del blog, ya fuera por la ausencia de servicio de red en casa, o por exceso de trabajo mal pagado, vengo a vaciar unas cuantas ideas que han habitado mi mente los últimos días, y las cuales asumo literalmente como deudas de opinión. Inicio:

A todos nos sorprendió el terremoto en Haití, y esto les vino que ni pintado a las economías del mundo, pues ya necesitaban de algo más hacia dónde mover el dinero diferente a los pretextos para guerras o a las pruebas nucleares. Gran tragedia ésta: un país sumido en la pobreza, la ignorancia y el olvido, carne de cañón para las malas conciencias que ven oportunidad de delinquir o de aprovecharse de la necesidad ajena. "Tierra de nadie", como lo han llamado casi todos los noticieros. Sin otra ley que prevalezca sino la del más fuerte. Uno llega a pensar que el "milagro" de un niño sonriente saliendo de entre los escombros empieza a no tener sentido cuando la muerte de la que fue arrebatado prometía muchísimo más que la vida a la cual se le trae de regreso.

No pasaron muchos días para que ya se hablara de robo de infantes, trata de personas y propuestas de adopción para los más de 300 mil huérfanos que ya tenía el país antes de ocurrido el terremoto. Antes de esto, nadie había volteado a ver a Haití. Conozco personas que cuentan incluso no haber sabido que existía un país con este nombre hasta antes de lo acontecido...

Mucho qué pensar al respecto, mucho qué decir de las personalidades del espectáculo y la política internacional que se han sumado a la causa de un país casi primitivo con un semblante de compasión más que de verdadera preocupación... pero no los juzgo: es que no queda más opción que la caridad en casos tan horrendos como este de nuestro tiempo.

Qué pena que la gente se refiera a ellos como "pobres negritos", desde la posición de ser blancos, con cierto nivel de estudios y con algo que echarse a la boca tres veces al día, pero ya está, así es la cosa: he aquí las diferencias de este mundo en donde unos piden ayuda y otros quieren ayudar, no hay de otra, hay que hacerlo. Los niños de Haití no son los de Somalia, se encuentran en el continente americano, tal vez con idioma distinto al español, pero al fin cercanos y eso hace una gran diferencia. No pensábamos que tan cerca nuestro pudiéramos ver una tierra perdida con gente hambrienta de comida y de educación.

¿Qué hay del ejército norteamericano en el lugar y las declaraciones de los principales mandatarios comunistas del continente? ¿Es realmente una invasión lo que se esconde atrás de las supuestas buenas intenciones de ayuda? ¿Hay, en todo caso, alguna sobreanía que defender aún? Si es así, ¿a costa de qué? ¿Se hará cargo el gobierno de Obama de la colonización de ese lugar para reactivar su economía de manera importante? ¿Tiene alguna importancia el hecho de que el 90% de la población sea de color? ¿Qué futuro les depararía al término de este gobierno a los supersticiosos y destruidos sobrevivientes de Haití?

Comparada con la tragedia que vivimos en 1985 en mi país, lo que ha pasado en la isla antillana no tiene precedentes. Los expertos dicen que se tardarán al menos cinco años para reconstruir un país cuyo gobierno ha optado por la fuga, cuyas calles son una selva de asfalto en donde igual conviven mujeres embarazadas, huérfanos, ancianos y más de mil ex presidiarios que escaparon de una cárcel en ruinas. Incontables heridos muriendo por falta de alimento y medicación, familias que luchan por salir hacia otras tierras como refugiados, en fin, una debacle de la que habrá todavía mucho por decir en lo sucesivo, y para la cual ninguna ayuda será suficiente. Estamos ante un pueblo que al parecer ya no podía estar peor antes del sismo... pero la vida nos da sorpresas... y la naturaleza se cobra muy caro el peso de nuestros pies sobre su piel de piedra.


No olvidemos a estos seres humanos, que otras noticias no nublen esta tragedia, que no sea nota de costumbre el ver a los reporteros "arriesgando su vida en Puerto Príncipe" con tal de llenar un espacio informativo, que no sea suficiente un magno concierto internacional, que si lo único que está en nuestras manos es la caridad, hagamos eso. Yo sé que la economía de los ciudadanos de a pie a veces no nos da ni para eso, pero por si cuesta trabajo creerlo, ellos son humanos, no son animales. Tienen como todos nosotros, los de acá, de este lado, la capacidad de hacer un mundo bueno o malo desde las cenizas, sólo por esa posibilidad de demostrar una vez más lo que el aparente amo del planeta puede hacer, no hay que dejarlos solos: podrían sorprendernos como ya me sorprendieron a mí los miembros de una orquesta de música haitiana, tocando con mirada perdida en medio de la desesperanza, rescatando del polvo el arte para una vez más demostrar por qué es importante poseer un pulgar oponible a diferencia de otros primates.


http://www.yucatan.com.mx/noticia.asp?cx=99$2801010000$4239065&f=20100203


http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=486041


¡Arriba, amigos haitianos! I:´(


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domingo, 10 de enero de 2010

Respuesta no pedida a "Piropos marranotes"

Mi compañero Rojo Córdova publicó en su blog una lista de cosas guarras que los hombres les dicen a las mujeres. Me divertí como enana, pues sería hasta un halago que algún "caballero" nos regalara alguna de estas joyas literarias, pero como eso puede tardar para que suceda, le contesto a mi buen colega de blogs y de cabaret, con unas palabritas que alguna vez me enviaron en una de esas odiosas cadenitas que a veces sirven para bajarle a una la amargura.


El texto se llama "Si las mujeres fueran albañiles", piropos cochinotes dedicados a ellos. Algunos son variantes del ingenio masculino, otros más no pueden dejar de ser tiernos, pero estoy segura que morirían por que alguna de nosotras se los dijera, no lo nieguen. ¡Que lo disfruten!


            • Güero, güero, cuando quieras yo te encuero.

            • Con ese par de cojones, sí me quito los calzones.

            • Esos huevitos si están para estrellarlos.

            • Si cogerte fuera trabajo, no existiría el desempleo.

            • Bonitos pantalones, quedarían muy bien en el suelo de mi dormitorio.

            • ¡¡Con ese pajarito hasta yo canto!!

            • Con esa macana deberías ser policía

            • Hey suegra présteme un estropajo para bañar a su hijo del ombligo para abajo…

            • Tu mamá ha de ser repostera, por que hace cada bomboncito….

            • Ojalá fuéramos elefantes, para caminar agarrándote la trompa con la cola.

            • Quien fuera bizca, para verte dos veces.

            • Mi Rey jugamos a la basurita? yo me tiro al piso y tu me recoges.

            • Quien fuera reloj, para ser dueña de tu tiempo.

            • Que se le ponen a los frijoles??? e..!!! PAZOTE!!!

            • Hijo de Apache? !!! APACHITO!!!

            • Si fuera la Diana Cazadora ya te hubiera atravesado el corazón con una flecha de amor.

            • Papito préstame a tu general que yo te lo hago mayor.

            • Cosita, necesito llave para mi candado.

            • Mi Rey, cómo caminan las tortugas? ... ... apacito, apacito.

            • Papito, tu cosita se debería de llamar Carlos Slim… por que es ¡¡asquerosamente rico!!

            • Adentro la verdura y arriba tu figura…

            • Como quisiera que estuvieras en mi frutero, mango podrido, porque ya te pasaste de bueno.

            Si se les ocurren unos mejores (que debe haberlos), ¡COMENTEN! ;)

            jueves, 7 de enero de 2010

            Calderón, Arce y otras bellezas

            Últimamente me la he pasado haciendo trabajo de escritorio en casa, mismo que me permite estar al tanto de la red y de las cosas que empiezan a tener eco en las redes sociales, y como desde hace tiempo he estado queriendo hablar de ello, creo que ha llegado el momento.

            El día de ayer nuestro presidente envió un mensaje a la nación con motivo del año nuevo, y claro, como era de esperarse, el mismo debería estar cargado de esperanza y optimismo para que la gente que le cree todo a la tele, y que lamentablemente es una buena parte de la población, se estuviera tranquila y siguiera pensando que si el efe lo dice, por algo habrá de ser.


            Escuchar a Felipe Calderón con su acento mezcla de político tradicional y sacerdote de pueblo, no sólo fue un insulto para mis oídos, sino que un descarado escupitajo en el rostro: me remonté a la primaria, con los ojos bien blanquitos y el alma buena, pequeñita, con mochila en la espalda y vestida de blanco el lunes para la ceremonia, escuchando a la nefasta de mi directora hablando hipócritamente de los héroes que nos dieron patria, creyéndomela todita y soñando con algún día alcanzar la altura moral de alguno de ellos.

            Sin embargo ya no soy esa niña: tengo los ojos amarillentos por la sobreexposición al estudio y al sufrimiento, el alma buena desgarrada y en reconstrucción permanente, mujer adulta, con mi propia historia en la espalda y vestida de negro porque así me gusta. Ahora escucho hablar del hiper-mentado Bicentenario, esa celebración contra la cual tengo una afrenta personal, esa celebración que le roba tiempo y recursos a lo verdaderamente importante, esa celebración de la cual no quiero formar parte y de la cual no me puedo salvar del todo.


            Sé que me he propuesto este año nuevo defender lo que quiero hacer de mi vida contra viento y marea, y que si el año pasado parecía quijotesco tener pensamientos positivos ante tanta adversidad, en este año la aventura es poco más que kamikaze, pues la situación del país está en pleno retroceso, el futuro se vislumbra en medio de paraísos fiscales y de especulación de la bolsa, más pobreza, más violencia, más planes sin escrúpulos para cuidar que la riqueza siga quedando en manos de los mismos de siempre, mientras que el resto somos meros espectadores de un montaje macabro.


            ¿De algo habrá servido el "Maratón Guadalupe Reyes"? Si usted lo acostumbra y se avienta la borrachera y el despilfarro desde el 12 de Diciembre hasta el 6 de enero, ¿ya está listo para enfrentar una cruda...? ¿Una muy cruda, crudísima realidad? Puede que no, por eso hay que irse de mezclilla al trabajo todos los viernes, y no dejar la sanísima costumbre del "viernes social" con los amigos de parranda, la chela del fin de semana o el pisto del mediodía, ¿o no?


            El Zeitgeist* de nuestro tiempo está repleto de frivolidad, acelere y evasión. Cuenta de ello la dan los dos ritmos de moda entre las clases sociales más populares: el reggaetón y el duranguense: si todo ritmo de baile tiene que ver con las pulsiones del cuerpo, y concretamente con la pulsión sexual, este par resume la furia y la prisa con que los individuos quieren acercarse sexualmente entre ellos: ¡tacatatán!, movimiento frenético, sudor, exhibicionismo, ausencia de vínculo emocional, hedonismo puro. Y si entramos al detalle de las letras, habría motivo de discusión de otro post completo, el cual de antemano prometo.


            Tampoco quiero decir que los tiempos del danzón eran mejores, pues la insatisfacción sexual de los individuos no tiene que ver con qué tan recatados y prudentes o aventados y locos sean los bailes de la época, sino con esa ausencia de vínculo afectivo que cada vez existe menos entre la gente no sólo para irse a la cama, sino para todo tipo de relación humana: de amistad, de trabajo, incluso de sangre.


            El caso es que estamos culturalmente enfermos, contaminados, nos ha atacado un extraño virus más difícil de estudiar que el mismísimo AH1N1 que tanto dio de qué hablar en tiempos recientes. Son unos pocos los que valoran más el dinero que la vida, por eso es que los secuestros en todas sus modalidades son el negocio de moda. Nuestras calles ya claman por ver sangre en la portada de un periódico y tetas en la foto de al lado.


            ¿Quién nos llevó a agotar como chacales los diarios de nota roja y las revistas pornográficas de la más baja calidad? ¿Es que el pueblo pidió todo esto siempre y generosamente nos fue otorgado, o es que en realidad fue estratégicamente creada esa necesidad de sangre y semen mezclados en un mismo coctel? Somos todo lo que vemos, lo que oímos, lo que decimos y lo que creemos, somos lo que consumimos y lo que nos acostumbramos a demandar así no sepamos qué consecuencias trae eso. De ahí que el caso Esteban Arce sea un ejemplo importante en estos momentos:


            El tipo en cuestión es un señor de esos que se quieren sentir jóvenes buena onda toda su vida, pero que en el fondo están más frustrados y amargados que nada. Yo lo escuchaba en mi época de secundaria en WFM, cuando junto a Jorge, El Burro Van Rankin conducía un irreverente programa. Después saltaron a Tele Hit con su programa El Calabozo, que era divertido por lo novedosa que de alguna forma resultaba su irreverencia... bueno, yo tenía poca edad y menos actitud crítica entonces, por eso me divertía. Ahora es titular de un programa que es mezcla de noticiario y revista, El Matutino Express, en donde poco a poco ha ido cobrando una fuerza de audiencia impresionante.


            El asunto es que recientemente se habla de un programa que salió en diciembre del año pasado, en donde se la pasó cuestionando si la homosexualidad era "normal", súper metido en la necia de que no lo era, de que es una perversión, así, igual de cerrado que Serrano Limón en sus mejores tiempos. Por supuesto que entre la comunidad LGBT tuvo un impacto tremendo, y también entre aquellos que no pertenecemos a ella, pero que igual defendemos el derecho a tener la preferencia sexual que a uno le plazca.


            Luego, por si fuera poco, en otra emisión se atrevió a hablar mal de José Saramago -por mucho, uno de mis escritores favoritos, con una visión y un talento que ya quisieran tener muchos-. El tal Esteban no lo bajó de "comunista recalcitrante", demeritando su obra y los premios recibidos como si él tuviera toda la verdad en la boca, y atacando desde su tribuna a "la izquierda de todo el mundo" como lo peor que le pudo pasar a la humanidad, diciéndonos hasta "lo que hay que leer"...


            ¡¡¡Bueno, pero es que entre éste y Calderón nos quieren ver como una bola de niños vestidos de blanco en ceremonia de lunes!!! ¡¡¡Gargantúa y Pantagruel, para todos ustedes!!!


            Luego, en una crítica un tanto...mmm...apasionada a mi parecer, el estudioso de la televisión Álvaro Cueva, "defiende a Esteban Arce por ser homofóbico", diciendo que es un escándalo planeado, que todos nosotros somos unos exagerados por criticarlo a él y no al Cardenal Norberto, quien desde su posición política-religiosa, ha atacado sin miramientos la nueva ley que permite el matrimonio gay en México. Cueva dice que no hay que ser, que Arce es "es una criatura vulnerable con otro tipo de antecedentes, es alguien ideal para esta clase de escándalos". Puede ser, yo respeto la opinión del señor Álvaro, pero si es muy difícil tirarles a las escopetas, lo es mucho más tirarle a un tanque de guerra.


            Empezar a denunciar por medio de la red, que empieza a ser el único recurso en el que se puede ser crítico y libre en muchos aspectos, es una oportunidad que debemos aprovechar para que cualquiera que piense que puede insultar a quien se le dé la gana sólo porque tiene el poder de un medio masivo, se lo piense dos veces, así que si esta vez le tocó a Esteban Arce, pues que asuma las consecuencias de no cuidar su grandísima bocota, y cual Reina de Corazones de Carroll, ¡que le corten la cabeza!... al menos del programa.

            -¡¡Qué hermoso país seríamos si cada quien se hiciera responsable de lo que dice y de lo que puede provocar en los otros!! Habría muchos menos corazones rotos, me queda claro...o al menos sanaríamos mucho más pronto...-

            Y bueno, que no se trata de darle fama al baboso este, ni de un escandalito de esos que se olvidan con el tiempo, no. En la televisión están sucediendo cosas muy graves, y si nadie abre los ojos y dice: "aquí ya se pasaron de la raya", vamos a seguir teniendo la basura de programas que vemos todos los días.


            Y perdóneme, señor Cueva, pero en su programa del 28 de noviembre usted mismo denunció a los programas que hacen burla de las minorías, yo le aplaudí su valor y en unos minutos supe que había sido víctima de la delincuencia. Esa cadena de sucesos me aterró de entrada, soñé feo, ya para qué le cuento... pero me hizo pensar mucho en qué tan valientes debemos ser, qué tan unidos debemos estar tanto "los más respetados comunicadores de nuestra nación", como los que nada más tenemos un bloguito ahí...


            Hay que decir las cosas, ya sea que quienes opinamos diferente a la mayoría tengamos un "tercer ojo" o no, que quienes estemos a favor de la libertad de expresión siempre y cuando se haga con argumentos inteligentes, seamos amargados o no: hay que decirlo.


            El supuesto humor que se maneja en este programa y en tantos otros de las dos grandes televisoras del país, es el que nos pone una verdadera cortina de humo para que sigamos riéndonos de nuestros propios problemas, de nuestras propias carencias, pensando que todo está bien como está, que lo que está mal no está en nuestras manos, y que la risa es la única forma de sobrevivir ante el holocausto al que nos están orillando nuestros gobernantes.

            Yo no digo que haya que perder el sentido del humor, pero insisto una vez más: ¿dónde vemos eso que nos hace reír? ¿de dónde viene eso que se ve tan bonito? ¿qué pretención hay detrás de tanto trabajo y gasto de producción?

            Entre programas como El Matutino Express, TV de Noche y otros tantos, aunados a la magna celebración del dichoso Bicentenario, estamos hasta el fondo del hoyo, pero no conformes, aún le escarbamos más.




            *Clima intelectual y cultural de una era

            viernes, 1 de enero de 2010

            Sobre la inocencia

            Iniciando el año y tratando de establecer una diferencia científica, filológica o filosófica entre lo que significa ser ingenuo, pueril o inocente; quisiera tener argumentos sólidos para defender la importancia de ir a ciegas en este mundo en el que es imprescindible mirar más allá... pero no los tengo.

            Tan solo este blog se vanagloria hasta cierto punto de ver lo que otros no, de ser "el tuerto", basándose sólo presumiblemente en el débil cubo de hielo de la intuición... pero a veces eso no es suficiente para salir vivo de una sociedad tan perra, tan cancerbera de mil cabezas.

            Uno cae al mundo con un par de candorosas alas blancas, sintiendo que en el cielo hay un guardián que todo el tiempo se ocupará de cuidarnos la espalda, pero de cualquier forma que nos toque vivir la vida, son las distintas circunstancias que nos rodean, las que se encargan de desplumarnos dolorosamente-el dolor de sentir cómo se arranca una pluma es intenso, ya sea que nos lo hagan con sutileza o bien con la más violenta agresividad-.

            Creo yo que los seres humanos llegamos así, buenos por naturaleza, como decía Jean Jacques Rousseau, pero a diferencia de él, no creo que podamos volver tan fácilmente a esa bondad natural con que hemos nacido. Sé que genéticamente hay predisposiciones a ser más o menos malvados, que la ciencia ha avanzado tanto en ese sentido, que me debatiría con cientos de datos y evidencias el hecho de que unos nacemos menos buenos que otros; así que no discutiré eso, al contrario, lo acepto sin chistar. Lo que digo es que: unos más tiempo, otros "el suficiente", pero todos somos inocentes y simples alguna vez en la vida. Cuando alguien, algo o todo contribuye a que seamos desplumados, no existe un pegamento que adhiera a la piel esas alas que cuando adultos llegamos a exhibir tan ajadas y rotas, que parecen no servir más. Otros irreemplazablemente las pierden...

            Repito que desearía decir que la detentación de ciertas plumas en la espalda, cierto rastro de inocencia no es sólo útil, sino que necesario en la vida diaria: uno debe mirar más allá, por supuesto, y obviamente eso no se logra sin haber perdido mucha de la belleza de esas alas; pero tampoco es bonito quedarse sin nada, sin sueños, sin fe.

            No obstante, vivir la vida agarrado sólo de eso es duro: se debe tener una tolerancia a la frustración muy grande, y una fuerza interior enorme para salir adelante y seguir pensando en que las cosas pueden mejorar. Hay que informarse, vivir, desgarrarse, aventarse, poner la cabeza en las fauces del león, y eso lastima la inocencia, la vuelve vulnerable a ser quemada de un sólo flamazo, desangrada hasta desaparecer, mancillada, lesionada... Además ser ingenuo tampoco sirve de mucho si uno se mezcla entre gente abusiva, celosa, hipócrita y frívola.


            Por ello no faltará quien me diga que se tiene que crecer, que hay que aprender y ambas cosas no son gratuitas: que perder la inocencia es el precio de la sabiduría. Que no es bueno quedarse encerrado en los sueños, perderse en el propio mundo, sabiendo que el de afuera es el que gira, el que manda, el que dice qué sí y qué no. Dirán que no es recomendable en absoluto ser crédulo, confiado, esperanzado y tonto. No es bueno ser tonto.

            ¿Se vale soñar, entonces? ¿Volar de repente con las alas torpes, tambaleándose entre toda esta polución? ¿De qué servirá si no va a faltar una circunstancia adversa que nos haga toser, cansar y querer bajar?... O en el peor de los casos, algo nos ayudará a que como Ícaro lleguemos tan alto que luego tengamos que dar el porrazo sin remedio alguno... y arrastrarnos en el suelo recogiendo los restos, si es que aún nos importa...

            Hoy comienzo el año con las alas rotas... un poquito más que de costumbre. No sé si fui ingenua, inocente o pueril. Dicen que ser esto último a cierta edad es imperdonable...pero no estoy pidiendo indulgencia.

            Sé que el mundo es terrible, y cuenta de ello la dan los diversos agujeros que tengo en mi envergadura, las heridas y los parches sobre ellas, la sangre aún escapándose en algún lugar discreto, el dolor que no se ve mientras no se extiendan.


            Soy responsable de este dolor, y también soy consciente de que debo ir por más. No sólo eso, sino que como un patriota aguerrido quiero ir al frente para no perderme el combate. Sin embargo aquí sigo ahora, sin ser para nada una persona bondadosa al cien por ciento, sin poder regresar al origen y hacer de cuenta que nunca me han lastimado, pero eso sí: resistiéndome a defender mis alas con todo el coraje del mundo, por simple instinto, por mera intuición de hielo, como si no necesitara actitud científica o filosófica para entender que valen la pena, que hay que conservar lo más que pueda y mientras se pueda.

            ¿Cuántas plumas menos tendré al final del año que hoy llega? ¿Hallaré la cura o el curandero que me ayude a restaurarlas? Muchos hay que ya me ayudan, pero son pocos en comparación con ese feroz ejército que se empeña en destrozarlas. Vayamos a ver quién gana...

            *

            miércoles, 23 de diciembre de 2009

            Pedí a Santa Claus

            Hace un año estaba muriéndome de gripe, viendo todo de una manera muy distinta a como lo veo esta Navidad. Días atrás volví a sentir lo que es sonrojarme, sentirme estúpida y a la vez feliz... realmente tenía ganas de volver a creer en Santa Claus, de esperar un milagro que no llegó.

            Sí, ya sé, Nochebuena es mañana, pero el silencio sigue cubriendo con una delgada capa de hielo el corazón que espera... y espera... y aunque yo le digo que ya no espere más... ... ... espera.

            No me molestó en lo absoluto el consumismo de las navidades, al contrario, agradecí la bendición de tener amigos con quienes compartir un regalo, el tener gente nueva a mi alrededor, todos los maravillosos momentos que viví en el 2009. Y aunque sé que aún no es momento de hacer un balance del año, el poder dar un abrazo siempre se agradece en época de invierno, cuando lo que más me gusta hacer se pone de moda, además de que se hace necesario si cala el frío.
            No quiero cerrar el año con asuntos pendientes, pero si mi voz no hace eco, entonces tendré que callar como siempre... o buscar otras formas de hacerme oír. No lo sé... quisiera que el amor me acariciara por fin, que pasado mañana bajo el árbol amaneciera esa sorpresa... pero claro... ni siquiera puse árbol.

            Esta entrada no debería estar aquí, sino en mi blog personal, pero no importa. Hace un año escribí sobre Navidad en este otro blog, y por eso quise repetirlo... ya no es lo mismo. Este año estoy mejor, definitivamente... aunque sueno algo ridícula queriendo volver a creer en un personaje en el que no creo hace ya muchos, pero muchos años...


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            sábado, 5 de diciembre de 2009

            De pelos la cosa...

            Me bastó ver unos cuantos minutos del programa del Teletón para recordar por qué me choca y me indigna presenciar el melodrama horrendo con que se maneja la desgracia ajena.

            La conductora Rebeca de Alba organizó una colecta de cabello para elaborar lo que fue bautizado como "pelucas oncológicas"...ya ni la burla perdonan. Me cuentan que Lucero, "la novia de América" se cortó el cabello y se lució "poniendo el ejemplo" para que la gente se animara a donar sus greñas bajo el pretexto de "hacer feliz a una niña pelona". ¿Por qué suena así de crudo? Pues no lo digo yo: por si no fuera poco la sensiblería con la que se conduce el kilométrico programa, a esta campaña paralela dieron por llamarla el "Pelontón" (sic) Me fui de espaldas.

            Una niña afectada por las quimioterapias, escasa de cabello y a leguas notado el amaestramiento para aparecer en tele, recibió simbólicamente la primera de muchas de estas pelucas que le ayudarán a cubrir su vergüenza... porque eso es: promover que la vanidad de las niñas sea protegida por un pelo postizo, reafirma la importancia que en este mundo tiene la imagen. Se enfatiza la diferencia, en lugar de promover el respeto, se disfraza el problema. Que los enfermos de cáncer pierdan el pelo no tiene por qué ser algo que cause pena, ¡la autoimagen es algo que debe nutrirse desde dentro, no al revés! ¡Cómo le dices a una niña que con peluca se va a sentir mejor! ¡Cómo a través de la tragedia de otras personas se siguen promoviendo los mismos valores-basura por medio de actos como este!

            Y luego sale la Guzmán a cantar sintiéndose casi-casi identificada con los enfermos terminales porque ella estuvo a punto de perder la vida por enchularse las nalgas, ¡no puede ser! ¡Nada que ver! Musiquita en tonos menores mientras imágenes en cámara lenta y ángulos poéticos nos bombardean de historias tristes para que a uno se le afloje el moco y por consiguiente, el bolsillo.

            No puedo ignorar el problema de la gente que está enferma o dicapacitada de alguna parte de su ser, de hecho no son minoría, las familias los esconden, pero son más de los que pensamos. Además, la gente de bajos recursos económicos necesita una ayuda urgente para solventar los gastos, pero no pienso hablar de que no creo en el Teletón, de que nunca dono, y que mucho menos lo veo por la tele porque ya se ha dicho mucho. Lo que verdaderamente me enoja es la manipulación mediática, los rostros televisivos en los que menos confío, diciéndome que son buenérrimas personas, que tienen un corazón enorme y que todos tenemos que pensar igual.

            Por si fuera poco, no hay otra opción en la tele abierta, y mi madre se entretiene viendo a Loret de Mola invitando a decir "Viva México" y chingadera y media... ¡¡ya me voy a dormir, no quiero seguir escuchando idioteces!!

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            PD: para quien no me creía...




            Y se me sigue retorciendo la tripa de coraje!!! D:/